“Si la tuna te despierta
cuando canta su canción
es posible que no duermas
suspirando de ilusión.
Sal deprisa a tu ventana
y no llores si se aleja.
Piensa que pronto vendrá
a cantar bajo tu ventana...”
Recuerdo el día de la convocatoria, algo indeciso y preocupado pensaba tomar una decisión que podría cambiar mi vida, por los pasillos de la universidad se veían los primeros afiches que con cortas frases invitaban a todos los estudiantes a poder ser parte de la Tuna Bausatina. Al parecer pocas personas tomaban interés en ser parte de este nuevo taller, esto no me desanimó, total a mí siempre me ha gustado la música, más que nada cantar y así sea por poco tiempo se me hiso la idea de formar parte de un grupo musical que no solo compartiera momentos artísticos sino también momentos culturales.
La convocatoria no fue del todo publicitada, sin embargo en la primera clase observé un buen grupo de personas interesadas en formar parte de ese grupo, a algunos anteriormente ya los había visto en algunas clases, talleres, pasadizos, etc. Esto por cierto me animó bastante. Como era de esperarse la primera clase fue informativa, a la cual llegué un poco retrasado. Frente a todos los alumnos se encontraba un hombre que para ese entonces era extraño para mí, el cual hablaba sobre historia, religión, sociedad, cultura, tradición y sobre todo hablaba de formar una Tuna en la universidad.
Anteriormente ya había oído hablar de las Tunas universitarias, así que no quedé del todo sorprendido al escuchar de este tema; luego de un poco de historia el profesor encargado nos animó a probar las voces, el talento, algunos ya sabían tocar algún instrumento así que demostraron todo lo que sabían hacer... Fue emocionante oír a todos cantar y tocar, lo más bello fue que así dábamos inicio a una bella aventura que ahora nos ha hecho parte de una gran familia...
Ya ha pasado casi 5 meses desde aquella primera reunión... Fueron varias personas las que junto a mí iniciaron los ensayos guiados por un gran maestro, Oscar Valdivia, quien ha sembrado en nosotros esa chispa pícara, elegante y talentosa para poder ser pate de esta hermandad... En el transcurso de todo este tiempo se integraron algunas personas más al grupo, las cuales se han convertido ahora en mis hermanos, en mi familia, pero sobre todo en grandes amigos.
En todo este tiempo junto a nuestro director musical y a algunas personas cercanas a la universidad hemos aprendido a conocer más sobre la tuna, la cual no solo es una agrupación musical, sino es también un grupo donde se viven grandes aventuras, se comparte cultura, sabiduría y sobre todo se vive en hermandad. A la fecha nos hemos consideramos un grupo solido gracias a la confianza que existe entre cada uno de nosotros y así también por ella se que llegaremos muy lejos...
Nos falta aun mucho por vivir, conocer y sobre todo aprender de los grades maestros (tunos), me siento orgulloso de ser parte de esta gran familia, gracias Tuno Oscar Valdivia, tuno Eric Casiano y hermanos Taki, Roberto, Hirau, Paulo, Juan, Pedro, Franco. Vamos para adelante...
No hay comentarios:
Publicar un comentario