LOCUTOR: Bienvenidos amigos… Radio Bausate presenta su programa de radionovelas cortas “DESDE EL MÁS ALLÁ”; disfrutaremos de las mejores leyendas urbanas de la ciudad, llenas de gran misterio y de terror; narradas por grandes locutores del Perú, gracias al auspicio de:
-SUNAT: Cuando compres: Exige tu comprobante. Es muy importante.
-Ministerio de la producción: El Perú crece por lo que produce. Cómprale al Perú.
Esta noche presentamos “UNO DE NOVIEMBRE”, la historia de la misteriosa desaparición de una mujer en el inicio del día de los muertos. La noche en que todas estas almas que ya no pertenecen a este mundo salen a ahuyentar a las personas y muchos de ellos se enfrentan a los más valientes…
ESCENA 1
NARRADOR: Nuestra historia se desarrolla en la ciudad de Lima, entre el cruce de las avenidas Quillca y Tacna, aproximadamente la una de la mañana del 1 de noviembre del 2000, las calles estaban más silenciosas de lo normal y un intenso frio podía congelar a cualquiera. (EFECTO DE VIENTO FRIO)
NARRADOR: Sara era una joven de 19 años trabajaba hasta muy tarde en una tienda de electrodomésticos, normalmente salía junto con sus amigas quienes la acompañaban en el camino ya que vivían cerca. Pero este era un día fuera diferente, fuera de lo común, la vieron un poco extraña en su jornada laboral, definitivamente no era la misma ya que salió muy apresurada esa noche, inclusive por poco olvida despedirse…
SARA: Ya es muy tarde, tengo que salir rápido.
AMIGOS: ¿No nos vas a esperar?
SARA: Nos vemos mañana chicos, chau.
AMIGA 1: Ya bueno cuídate, luego te llamo.
SARA: Ustedes van a demorar, disculpen chicos estoy apurada, Bye.
AMIGA 1: Esta bien nos vemos luego…
NARRADOR: Una vez fuera de la tienda, era extraño para Sara no ver que transitaban los colectivos, ella estaba muy apurada y no veía carro alguno. Hasta que de pronto un escalofrió sobrecogedor con una rara sensación invadió su ser y en ese instante, luego de parpadear por el cansancio, vio un taxi que se acercaba por la desolada avenida. (SONIDO DE VIENTO FRIO Y CARRO)
SARA: Por fin. (LLAMANDO) Taxi. ¿Me puedes llevar al Rímac?
TAXISTA: Voy para mi casa señorita no creo que pase por el Rímac. Estoy muy cansado ha sido un día duro para mí.
SARA: (VOZ DE SUPLICA) Por favor señor necesito llegar temprano a casa si quiere le pago un poco más.
TAXISTA: No se señorita, es un poco peligroso a esta hora ir por el Rímac, ¿usted sabe cuántos vándalos existen por esa zona?
SARA: Si lo sé pero vamos a ir a la entrada no más, cerca a la avenida, allí siempre es seguro.
TAXISTA: Una señorita no debe andar a estas horas, ya es muy tarde…pero en fin la voy a llevar, pero debemos pasar por la avenida Virú por Acho necesito dejar un encargo. ¿Está bien?
SARA: Bueno que voy hacer a esta hora no voy a encontrar otro taxi, no hay problema vamos:
NARRADOR: La joven tomó el taxi que la conduciría a su domicilio, sus compañeras de trabajo vieron lejanamente que ella subía al vehículo la llamaron, pero ella no las oía y vieron alejarse el carro por la desolada avenida.
ESCENA 2
NARRADOR: Dentro del vehículo, Sara, se sentía incómoda, primero porque no lograba ver el rostro de la persona que conducía el taxi, que para ese momento ya se hacía extraño que no le dirigiese palabra alguna. Dentro de sí decía:
SARA: (PREOCUPADA) Que taxista tan extraño, es raro que ni siquiera me mire, quien será, no logro ver su cara, ¿Por qué no me habla? ¿Dónde estoy? ¿Por qué no esperé a mis amigos para irme más segura? Bueno en fin espero que nada pase, no sé por qué tengo tanto miedo. Dios mío tengo toda mi fe en ti… (MUSICA DE MISTERIO)
NARRADOR: Lo más raro fue que de pronto el taxista desvió el camino y entró por calles angostas, oscuras que guardan miles de secretos, grandes historias y sobre todo grandes misterios…
SARA: ¿A dónde va? Estamos saliendo de la avenida, ¿Por qué vamos por esta calle?
TAXISTA: No se preocupe vera que llegaremos pronto.
SARA: No, pare por Dios, debo bajar, ayuda, nooooo.( GRITA ATERRADA).
ESCENA 3
NARRADOR: Las últimas palabras de la muchacha fueron gritos de ayuda. El taxista luego de tomar un rumbo desconocido, silenció a la mujer. Algunos noctámbulos, hombres madrugadores, afirman haber oído gritos de dolor de una mujer como si a esta le estuviesen quitando algo que tenia.
VECINO: Escucha, están asaltando a una mujer. ¡Vamos a ver!
VECINO 2: Si pobrecita vamos. Parece que se la están llevando en ese carro ¡Mira!.
VECINO: ¡No puede ser! ya se la llevaron. Llegamos demasiado tarde.
NARRADOR: Si lamentablemente, llegaron tarde, a lo lejos veían un taxi que se llevaba a una mujer que gritaba desesperadamente, quizá para impedir que le arrebataran algo muy querido tal vez los gritos eran de dolor ya que podía ser víctima de una brutal golpiza, las personas que lograron ver el vehículo notaron algo muy extraño. El taxi no se dirigía por la avenida, sino que muy apresuradamente inicio el recorrido al Cerro San Cristóbal. Lo más extraño fue que los gritos de la mujer aun cuando el carro se alejaba eran ama fuertes, sobrecogedores y profundos que hacían pensar lo peor, pero luego de un rato todo volvió a la calma.
ESCENA 4
NARRADOR: Al día siguiente, todo era distinto, en su centro de trabajo, todos extrañados hacían notar su preocupación por la falta de Sara, una mujer puntual que nunca faltaba al trabajo. La llamaban a su casa, al teléfono móvil, la buscaron en casa y nunca la encontraron. Lo más triste aun es que su madre la busco en todo lugar, denuncio la desaparición, nadie le hizo caso, todo quedo en nada. (SONIDO DE SIRENAS)
MADRE: Señor policía, mi hija a desaparecido ¡ayúdeme! Se han llevado a mi hija.
POLICIA: (CON IRONIA) Señora, deben pasar 48 horas para darla por desaparecida, seguro que se fue de parranda con sus amigas, sino la encuentra en ese tiempo vuelva para hacer los trámites de la denuncia.
MADRE: Pero si sus amigas también la están buscando nadie sabe nada de ella, por favor ayúdeme, compadézcase de mi ¿acaso usted no tiene hijos?
POLICIA: (MOLESTO) Los procedimientos son esos mi muy estimada, vuelve después de 48 horas.
NARRADOR: Era irónico que no podían ayudar a esta mujer que había perdido a uno de sus seres más queridos. Pasaron las 48 horas, la denuncia de desaparición fue puesta y a pesar que se presentaron testigos a declarar sobre el hecho, nadie hizo nada. Por un momento pensaron que se trataba de un asalto o un asesinato, pero ¿Dónde está Sara? ¿Dónde está el cuerpo de ella? Sus amigos, compañeros de trabajo y familiares en todo lugar la recuerdan.
AMIGO: Es increíble lo que pasó con ella, nadie sabe de ella.
AMIGA: Hoy llamé a su madre no saben nada de ella desde aquel día, ella quiere encontrar su cuerpo para poder enterrarlo.
AMIGO: ¿Por qué tuvo que ser Sara? Aun me encuentro conmocionado. No puede ser que una chica tan joven y bella haya desaparecido de esa forma.
NARRADOR: Han pasado 10 años desde aquella fatídica noche y aun nadie sabe nada de Sara, su madre quien esperaba encontrarla, murió hace 5 años llena de tristeza porque no pudo volver a ver el rostro de su hija. Desde aquel entonces cada uno de noviembre la recuerdan, todos sus amigos, algunos familiares y conocidos llegan hasta un pequeño parque ubicado en la avenida Tacna, donde después de una vigilia nocturna aun piden que Sara regrese…
CIERRE
LOCUTOR: Radio Bausate presentó: Su espacio de leyendas urbanas “Desde el más Allá” el episodio de hoy “UNO DE NOVIEMBRE”, con el auspicio de:
-SUNAT: Cuando compres: Exige tu comprobante. Es muy importante.
-MINISTERIO DE LA PRODUCCIÓN: El Perú crece por lo que produce. Cómprale al Perú. :
Autor: Junior Portella
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jueves, 24 de febrero de 2011
miércoles, 23 de febrero de 2011
EN EL RECUENTO DE LOS AÑOS
EN EL RECUENTO DE LOS AÑOS
PARTE 1
Hace poco, en medio de las calles ruidosas del centro de lima, caminaba algo pensativo y entre vendedores de marcianos, gaseosas, helados, chicha morada, buscaba algo líquido para saciar la sed de verano que para ese momento se hacía insoportable, nada captaba mi atención hasta que de pronto, una palmada sobre mi hombro me puso alerta, pensé que se trataba de algún ladrón que se quería llevar mis cosas por lo que mi reacción fue un tanto bruta, grande fue mi sorpresa que al voltear el rostro vi a Juan, un compañero de la secundaria, que venia siguiendo mis pasos desde cuadras atrás. Al verlo, note un gesto de felicidad en su rostro y aun asombrado por el encuentro lo saludé con un gran abrazo...
- Junior, ¿Cómo has estado?- Me dijo.
-Bien mi querido amigo- respondí.
-ha pasado mucho tiempo y no sabía nada de ti desde que terminamos la secundaria... ¿Qué sabes de todos los compañeros de la promoción? ¿Te has encontrado con alguien?- me cuestionó, yo con solo mover la cabeza di una respuesta negativa a su pregunta y entre tanto ruido nuestro casual encuentro se convirtió en una amena charla que terminó por conducirnos a un restaurante, donde disfrute después de un buen tiempo unas refrescantes cervezas bien heladas.
Fue pasando la tarde, entre copa y copa, junto a Juan volvimos a recordar esos tiempos donde inocentes corríamos por los pasillos de la escuela, años más tarde jugábamos en el pequeño receso del colegio, y poco tiempo después con lágrimas en los ojos nos despedíamos con un hasta siempre en el día de nuestra fiesta de promoción.
Recordar esos momentos, fue emocionante, no solo para mí ya que notaba el rostro de mi amigo una tanto melancólico por volver a vivir aquellos días, donde no solo compartimos las aulas o los libros, sino que también compartimos una gran amistad... En mi época de colegial, junto a el pase pasé momentos inolvidables dentro y fuera de las aulas ya que nos hicimos muy buenos amigos; como era de esperarse ya la tarde llegaba a su fin y era momento de la despedida, otra más que quizá sea aun más larga o tal vez corta, no lo sé, pero en fin solo el tiempo lo dirá.
La despedida me llenó de tristeza, porque no sabía cuando iba a volver a ver a esta persona o si lo volvería a ver. Intercambiamos teléfonos, cuentas de correos y hasta direcciones para algún día junto a los demás compañeros de promoción volviéramos a recordar esos días que pasamos en el colegio. Espero ese encuentro se llegue a concretar algún día, mientras tanto, me siento feliz por haberme encontrado con un gran amigo al que siempre voy a recordar y al que ahora por razones difícil de explicar le cambié el nombre en este escrito ‘solo para dejarlo a la imaginación de la gente... ahí se los dejo de tarea...
PARTE 1
Hace poco, en medio de las calles ruidosas del centro de lima, caminaba algo pensativo y entre vendedores de marcianos, gaseosas, helados, chicha morada, buscaba algo líquido para saciar la sed de verano que para ese momento se hacía insoportable, nada captaba mi atención hasta que de pronto, una palmada sobre mi hombro me puso alerta, pensé que se trataba de algún ladrón que se quería llevar mis cosas por lo que mi reacción fue un tanto bruta, grande fue mi sorpresa que al voltear el rostro vi a Juan, un compañero de la secundaria, que venia siguiendo mis pasos desde cuadras atrás. Al verlo, note un gesto de felicidad en su rostro y aun asombrado por el encuentro lo saludé con un gran abrazo...
- Junior, ¿Cómo has estado?- Me dijo.
-Bien mi querido amigo- respondí.
-ha pasado mucho tiempo y no sabía nada de ti desde que terminamos la secundaria... ¿Qué sabes de todos los compañeros de la promoción? ¿Te has encontrado con alguien?- me cuestionó, yo con solo mover la cabeza di una respuesta negativa a su pregunta y entre tanto ruido nuestro casual encuentro se convirtió en una amena charla que terminó por conducirnos a un restaurante, donde disfrute después de un buen tiempo unas refrescantes cervezas bien heladas.
Fue pasando la tarde, entre copa y copa, junto a Juan volvimos a recordar esos tiempos donde inocentes corríamos por los pasillos de la escuela, años más tarde jugábamos en el pequeño receso del colegio, y poco tiempo después con lágrimas en los ojos nos despedíamos con un hasta siempre en el día de nuestra fiesta de promoción.
Recordar esos momentos, fue emocionante, no solo para mí ya que notaba el rostro de mi amigo una tanto melancólico por volver a vivir aquellos días, donde no solo compartimos las aulas o los libros, sino que también compartimos una gran amistad... En mi época de colegial, junto a el pase pasé momentos inolvidables dentro y fuera de las aulas ya que nos hicimos muy buenos amigos; como era de esperarse ya la tarde llegaba a su fin y era momento de la despedida, otra más que quizá sea aun más larga o tal vez corta, no lo sé, pero en fin solo el tiempo lo dirá.
La despedida me llenó de tristeza, porque no sabía cuando iba a volver a ver a esta persona o si lo volvería a ver. Intercambiamos teléfonos, cuentas de correos y hasta direcciones para algún día junto a los demás compañeros de promoción volviéramos a recordar esos días que pasamos en el colegio. Espero ese encuentro se llegue a concretar algún día, mientras tanto, me siento feliz por haberme encontrado con un gran amigo al que siempre voy a recordar y al que ahora por razones difícil de explicar le cambié el nombre en este escrito ‘solo para dejarlo a la imaginación de la gente... ahí se los dejo de tarea...
domingo, 20 de febrero de 2011
Bausate y meza... Tuna Universitaria... esta es la Tuna de Comunicación
“Si la tuna te despierta
cuando canta su canción
es posible que no duermas
suspirando de ilusión.
Sal deprisa a tu ventana
y no llores si se aleja.
Piensa que pronto vendrá
a cantar bajo tu ventana...”
Recuerdo el día de la convocatoria, algo indeciso y preocupado pensaba tomar una decisión que podría cambiar mi vida, por los pasillos de la universidad se veían los primeros afiches que con cortas frases invitaban a todos los estudiantes a poder ser parte de la Tuna Bausatina. Al parecer pocas personas tomaban interés en ser parte de este nuevo taller, esto no me desanimó, total a mí siempre me ha gustado la música, más que nada cantar y así sea por poco tiempo se me hiso la idea de formar parte de un grupo musical que no solo compartiera momentos artísticos sino también momentos culturales.
La convocatoria no fue del todo publicitada, sin embargo en la primera clase observé un buen grupo de personas interesadas en formar parte de ese grupo, a algunos anteriormente ya los había visto en algunas clases, talleres, pasadizos, etc. Esto por cierto me animó bastante. Como era de esperarse la primera clase fue informativa, a la cual llegué un poco retrasado. Frente a todos los alumnos se encontraba un hombre que para ese entonces era extraño para mí, el cual hablaba sobre historia, religión, sociedad, cultura, tradición y sobre todo hablaba de formar una Tuna en la universidad.
Anteriormente ya había oído hablar de las Tunas universitarias, así que no quedé del todo sorprendido al escuchar de este tema; luego de un poco de historia el profesor encargado nos animó a probar las voces, el talento, algunos ya sabían tocar algún instrumento así que demostraron todo lo que sabían hacer... Fue emocionante oír a todos cantar y tocar, lo más bello fue que así dábamos inicio a una bella aventura que ahora nos ha hecho parte de una gran familia...
Ya ha pasado casi 5 meses desde aquella primera reunión... Fueron varias personas las que junto a mí iniciaron los ensayos guiados por un gran maestro, Oscar Valdivia, quien ha sembrado en nosotros esa chispa pícara, elegante y talentosa para poder ser pate de esta hermandad... En el transcurso de todo este tiempo se integraron algunas personas más al grupo, las cuales se han convertido ahora en mis hermanos, en mi familia, pero sobre todo en grandes amigos.
En todo este tiempo junto a nuestro director musical y a algunas personas cercanas a la universidad hemos aprendido a conocer más sobre la tuna, la cual no solo es una agrupación musical, sino es también un grupo donde se viven grandes aventuras, se comparte cultura, sabiduría y sobre todo se vive en hermandad. A la fecha nos hemos consideramos un grupo solido gracias a la confianza que existe entre cada uno de nosotros y así también por ella se que llegaremos muy lejos...
Nos falta aun mucho por vivir, conocer y sobre todo aprender de los grades maestros (tunos), me siento orgulloso de ser parte de esta gran familia, gracias Tuno Oscar Valdivia, tuno Eric Casiano y hermanos Taki, Roberto, Hirau, Paulo, Juan, Pedro, Franco. Vamos para adelante...
cuando canta su canción
es posible que no duermas
suspirando de ilusión.
Sal deprisa a tu ventana
y no llores si se aleja.
Piensa que pronto vendrá
a cantar bajo tu ventana...”
Recuerdo el día de la convocatoria, algo indeciso y preocupado pensaba tomar una decisión que podría cambiar mi vida, por los pasillos de la universidad se veían los primeros afiches que con cortas frases invitaban a todos los estudiantes a poder ser parte de la Tuna Bausatina. Al parecer pocas personas tomaban interés en ser parte de este nuevo taller, esto no me desanimó, total a mí siempre me ha gustado la música, más que nada cantar y así sea por poco tiempo se me hiso la idea de formar parte de un grupo musical que no solo compartiera momentos artísticos sino también momentos culturales.
La convocatoria no fue del todo publicitada, sin embargo en la primera clase observé un buen grupo de personas interesadas en formar parte de ese grupo, a algunos anteriormente ya los había visto en algunas clases, talleres, pasadizos, etc. Esto por cierto me animó bastante. Como era de esperarse la primera clase fue informativa, a la cual llegué un poco retrasado. Frente a todos los alumnos se encontraba un hombre que para ese entonces era extraño para mí, el cual hablaba sobre historia, religión, sociedad, cultura, tradición y sobre todo hablaba de formar una Tuna en la universidad.
Anteriormente ya había oído hablar de las Tunas universitarias, así que no quedé del todo sorprendido al escuchar de este tema; luego de un poco de historia el profesor encargado nos animó a probar las voces, el talento, algunos ya sabían tocar algún instrumento así que demostraron todo lo que sabían hacer... Fue emocionante oír a todos cantar y tocar, lo más bello fue que así dábamos inicio a una bella aventura que ahora nos ha hecho parte de una gran familia...
Ya ha pasado casi 5 meses desde aquella primera reunión... Fueron varias personas las que junto a mí iniciaron los ensayos guiados por un gran maestro, Oscar Valdivia, quien ha sembrado en nosotros esa chispa pícara, elegante y talentosa para poder ser pate de esta hermandad... En el transcurso de todo este tiempo se integraron algunas personas más al grupo, las cuales se han convertido ahora en mis hermanos, en mi familia, pero sobre todo en grandes amigos.
En todo este tiempo junto a nuestro director musical y a algunas personas cercanas a la universidad hemos aprendido a conocer más sobre la tuna, la cual no solo es una agrupación musical, sino es también un grupo donde se viven grandes aventuras, se comparte cultura, sabiduría y sobre todo se vive en hermandad. A la fecha nos hemos consideramos un grupo solido gracias a la confianza que existe entre cada uno de nosotros y así también por ella se que llegaremos muy lejos...
Nos falta aun mucho por vivir, conocer y sobre todo aprender de los grades maestros (tunos), me siento orgulloso de ser parte de esta gran familia, gracias Tuno Oscar Valdivia, tuno Eric Casiano y hermanos Taki, Roberto, Hirau, Paulo, Juan, Pedro, Franco. Vamos para adelante...
sábado, 19 de febrero de 2011
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